viernes, 9 de marzo de 2012

El Exito

Hay muchas maneras de definir el éxito. Cada persona tiene, consciente o inconsciente, una medida interior de lo que para él significa el éxito. Hay, además, diversas dimensiones para medir el éxito: personal, emocional, intelectual, espiritual, etc., cada una de ellas tan válida como lo anterior porque, al final, están directamente vinculadas con la misión o propósito que cada uno siente que tiene en la vida.

Sin entrar en un análisis profundo ni en una deliberación respecto a cuáles medidas son más válidas que otras (si es que esto es posible), hay una pequeña medida del éxito que me parece si es transversal y a la cual nos vemos enfrentados todos los días. Esta medida del éxito tiene que ver con una cosa extremadamente simple y que es la ejecución exitosa de una asignación o tarea. Todos, ya sea como gestores y/o como ejecutores, debemos hacer tareas como parte de nuestro trabajo diario. Estas tareas pueden tener diversas complejidades y duraciones pero, lo que las caracteriza, es que muchas veces no van a estar directamente relacionadas con las medidas de éxito anteriores, es decir, en términos simples, son simplemente cosas que hay que hacer.

En este contexto, la medida del éxito, aquello que determina si una tarea se hizo correctamente o no, se diluye y es muchas veces es más compleja de determinar, se ignora y/o simplemente no se considera durante la ejecución de la misma. La rutina muchas veces impacta fuertemente en este proceso ya que reduce casi a cero la capacidad de ser crítico respecto al que hacer. En lo personal, me parece que hay una pregunta muy simple que permite establecer claramente el éxito en la ejecución de una tarea: ¿Por qué?. Y con esto no me refiero a una actitud desafiante respecto a las razones por las que se debe realizar la tarea sino, más bien, a las razón por la cual se desea realizar una tarea, es decir, aquello que determinará el éxito o el fracaso en su ejecución.

Para los que tenemos hijos, esta es una pregunta recurrente, casi constante, que permite a los niños intentar comprender la realidad y comenzar a realizar un proceso de razonamiento respecto a su entorno. La pregunta muchas veces la hacen aún cuando comprenden lo que sucede. Algo así como un modo de reafirmar la comprensión de su entorno. Pero, lo más importante, es que este proceso lo repiten una y otra vez hasta lograr comprender la razón de las cosas. Esta etapa comienza a los tres años y se conoce como la "Edad de los Porqué".

Hace algunas semanas atrás, el reloj de control de asistencia de la empresa en la que trabajo se llenó. Como resultado de esto, cada vez que una persona marcaba su asistencia, el reloj informaba que estaba lleno y que no podía registrar el evento. Adicionalmente, indicaba que era necesario vaciar el reloj. Estuvo así algunos días y como tengo la suerte de estar a dos metros de él, reporté la situación a los encargados. Mi mensaje fue simple: "Hola. Sabes que el reloj de asistencia está lleno y hay que limpiarlo porque no está registrando la asistencia de las personas". Acusaron recibo de mi mensaje y me indicaron que lo resolverían.

Días después, al regresar del almuerzo, encontré a una persona frente al reloj con herramientas y actitud de reparación. Me alegré por la situación y me senté a trabajar (a dos metros del reloj) en mi oficina. Después de unas dos horas, la persona concluyó su trabajo e informó a la secretaria que había terminado. La secretaria, que por suerte estaba al tanto del problema, le indicó al técnico que revisaría el funcionamiento por lo que puso su dedo para marcar la asistencia. Después de un momento, la respuesta del reloj fue precisa:

"El reloj está lleno. Por favor descargue los registros para limpiar el reloj. Gracias".

Aún cuando no vi la cara de sorpresa de la secretaria puedo imaginármela. Inmediatamente le exigió una explicación al técnico respecto a porqué, después de dos horas de trabajo, el problema original (que el reloj estaba lleno) aún no se había corregido. La respuesta del técnico fue sorprendente y, a la vez, deprimente:

- A mi me dijeron que había que limpiar el reloj y eso hice. Limpie la carcaza, el lector, la botonera, etc.

El problema de lo anterior, independiente de que uno pudiera buscar un culpable, es que el problema no se resolvió y, por lo tanto, se perdieron recursos. Al final, lo más importante es que los problemas se resuelvan, se solucionen y se solucionen bien. En mi experiencia, siempre hay problemas y soñar un mundo sin problemas es una utopía, por tal razón, lo que hay que hacer es enfrentar los problemas y resolverlos y, ojalá, tratar de resolverlos para que no vuelvan a ocurrir.

En el contexto del arreglo del reloj, hay varios participantes y contextos de comunicación que involucrados:

Yo right Encargado (para informar sobre la falla del reloj)
Encargado right Empresa (para solicitar la "limpieza" del reloj)
Empresa right Empleado (para asignar la ejecución de la tarea)
Empleado right Secretaria (para comenzar el trabajo y para informar el término)

Considerando lo anterior, hay varias partes del flujo que podrían haber detenido el proceso y/o asegurado el éxito simplemente haciendo la pregunta: ¿Por qué?

Empresa right Encargado ¿Por qué requieren una limpieza? ¿Cuál es el problema?
Encargado right Empresa ¿Por qué hay que limpiar el reloj?
Secretaria right Empleado ¿Cómo va a limpiar el reloj? ¿Usted sabe cuál es el problema?

En definitiva, una manera relativamente simple de asegurar el éxito en la ejecución de una tarea en el día a día es volviendo atrás el tiempo y haciendo la pregunta ¿Por qué? más veces de lo necesario. Al final, hay que recordar siempre lo que decía Ortega y Gasset:

"Quien hace una pregunta, teme parecer ignorante durante cinco minutos. Quien no pregunta se mantiene ignorante toda la vida"

lunes, 5 de marzo de 2012

El Remedio o la Enfermedad - II

Hay una vieja frase que dice que el "remedio no puede ser peor que la enfermedad". Esta frase, en términos simples, lo que quiere hacer es reflexionar respecto a si la aplicación de una solución generará, efectivamente, una mejora respecto a la situación previa.

Por ejemplo, supongamos que para superar un dolor de cabeza el doctor recomienda tomar un medicamento que produce úlceras. Claramente, en este caso, es preferible estar sólo con dolor de cabeza (que en algún momento debiera desaparecer) y no con dolor de cabeza y de estómago.

Este proceso, en general, debiera aplicar desde las cosas más simples a las más complejas y para todas las áreas y disciplinas sin igual y hoy, precisamente, me encontré con un caso en que no fue así.

Hace algunos días atrás me compré una bicicleta urbana, una Jamis - Citizen 2.0. Después de hacer una búsqueda exhaustiva, comparación, pruebas, etc., fue mi elección. Las candidatas fueron la Oxford - Capital, Trek - FX 7.2, Fuji y Merida. Me compré una bicicleta urbana por dos razones. La primera, porque necesito hacer algún tipo de ejercicio de manera más regular y andar en bicicleta es lo suficientemente fácil como para poder hacer una rutina al respecto. La segunda, más ambiciosa aún, es para irme a mi oficina en bicicleta. Yo se que no voy a lograr mejores tiempos de desplazamiento que con mi ex-moto y/o en el metro, sin embargo, me parece una manera de hacer ejercicio de manera constante bastante simple. Por otro lado, mi trabajo no está tan lejos de mi casa: 7 km (medidos con mi moto).

Con el objeto de cumplir mi segundo objetivo lo más pronto posible, hoy pregunté en el edificio de mi oficina si había algún lugar para dejar las bicicletas. La respuesta inmediatamente fue negativa. Dado que he visto en el subterráneo bicicleteros y unos closets de reja llenos de bicicletas, insistí en mi pregunta haciendo referencia a los mismos. La respuesta fue similar: "No se puede porque esos los habilitan las mismas empresas para sus empleados". Sorprendido, nuevamente pregunté por un espacio que hay a la entrada del estacionamiento, muy similar a uno que posee el edficio vecino el cual está lleno de bicicletas todos los días. La respuesta fue similar, sin embargo, esto tenía una justificación.

Según me explicaron, hace años atrás se robaron una bicicleta desde ese lugar y el dueño reclamó a la comunidad del edificio logrando que ésta pagara. Sumado a lo anterior, hace poco se publicó una ley y se generó jurisprudencia respecto a la responsabilidad de los dueños de los estacionamientos para con sus clientes. Esto permitió abolir los famosos letreros del tipo "Estimado Cliente: La Empresa no se responsabiliza por Robos, Hurtos y daños a los Vehículos". Para más información, ver un artículo de prensa y una explicación más detallada al respecto. Entonces, dado lo anterior, la persona me explicó que habían decidido clausurar ese espacio. Aunque lo intenté, no hubo segundas opciones ni alternativas por lo que, en lo inmediato, tendré que buscar alguna solución cercana para dejar mi bicicleta.

Pero más allá del problema puntual, lo sorprendente es la solución del problema. Dado el antecedente del robo, me parece que una solución posible sería que el espacio estuviera disponible y que las personas que fueran a hacer uso de él firmaran un documento y/o un contrato en el cual desligen de las responsabilidades a la comunidad del edificio. No se si legalmente es válida esta opción o no, sin embargo, sí creo que tiene que haber una solución mejor a la actual en donde claramente, el remedio es peor que la enfermedad.

Esta situación es parecida al chiste de Don. Otto cuando decide vender el sillón.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El Anillo del Rey

Hace algún tiempo atrás me encontré con una mujer que estaba desconsolada llorando en la cocina de la oficina. Si bien no eramos conocidos, no es una situación especialmente cómoda para nadie. Probablemente ella se sentía mucho más incómoda que todos los que andábamos por ahí también.

Sin querer entrar en detalles obviamente intenté animarla un poco. Después de tratar de decirle las cosas típicas (no te sientas mal, espero que no sea nada grave, etc., etc., etc.) y ver que no pasaba nada, me acordé de un cuento que había escuchado alguna vez y que me pareció era apropiado para la situación.

El cuento se llama El Anillo del Rey y, para los que no lo conocen, es una fábula respecto a cómo las cosas pasan, cómo la mayoría de las cosas en la vida no son permanentes y son pasajeras. Algo así como el tiempo de las Vacas Flacas y las Vacas Gordas, los ciclos económicos, etc. Mi intención, al contarle el cuento, era tratar de que no sintiera que su estado de ánimo iba a ser así para siemprea, que intentara concentrarse en lo que debería cambiar en el futuro cercano, etc. Sin embargo, ella me tenía una sorpresa.

Cuando llegué a la parte del cuento en que el rey está atrapado, abre el anillo y lee el mensaje, la miré con cara de curiosidad para ver si había logrado mi objetivo. Nos quedamos en silencio un momento… yo esperando su respuesta. Después de un rato me miró y me dijo:

- ¡Pero ya poh!… ¿Qué le pasó al rey?

Mi frustración fue grande después de su comentario. Obviamente me di cuenta que el problema era otro.

lunes, 31 de octubre de 2011

La Tranquilidad del Espíritu

Son muy pocas las personas que pueden vivir una vida sin preocupaciones económicas. Habitualmente, corresponden al grupo selecto de los millonarios que tienen sus necesidades básicas solucionadas y que, por lo tanto, pueden dedicarse a otras actividades sin preocuparse del día a día, de sus trabajos, etc. Para el resto de los mortales, una parte importante de la vida gira en torno la economía de la familia, del hogar, del país, etc.

Una vez que las necesidades básicas han sido relativamente solucionadas y gracias a todos los estímulos para consumir y las necesidades creadas del mercado, comienza el proceso de endeudamiento para lograr conseguir objetos, no siempre necesarios, pero si muy deseados. Ejemplos de estos son los televisores de más de 32”, los celulares y  las zapatillas de marca.

En este proceso, muchas personas están dispuestas a endeudarse para lograr comprar estos objetos. En algunos casos, el endeudamiento es por medio de los instrumentos de bancos tradicionales, sin embargo, para una parte importante de la población, el medio de endeudamiento es por medio de tarjetas de casas comerciales que están fuera de las reglas del sistema bancario tradicional y que se aprovechan de esta condición por medio de la aplicación de tasas que sobrepasan los límites establecidos, comisiones poco claras, seguros obligatorios, etc. Un ejemplo claro de esto es el caso de La Polar que explotó recientemente y las famosas repactaciones automáticas.

Este proceso, obviamente, no tiene fin: siempre habrá algo para comprar necesario o no y, por lo tanto, las reglas básicas para administrar un presupuesto, diferenciar los gastos necesarios de los superfluos, identificar la capacidad de ahorro, etc., son fundamentales para no cometer errores ni dejarse llevar por la tentación de las “tres cuotas precio contado”.

En un país en donde la comprensión de lectura y las matemáticas no son, precisamente, capacidades exigidas a la población, es necesario y casi imperioso, hacer algo para que las personas y las familias sepan y puedan administrar sus finanzas de manera correcta.

Al final de cuentas, el sobreendeudamiento, pone en riesgo la paz de las familias y de las personas y, salvo algunos supuestos, los gastos siempre pueden esperar. La máxima de comprar siempre al contado no es casualidad. Pero lo realmente importante, es darse cuenta que cualquier gasto no necesario que se postergue se puede convertir en un ahorro y, a la larga, no importa el monto del ahorro, lo importante es tener la capacidad de ahorrar algo. En términos simples, esto significa que los gastos son inferiores a los ingresos.

Relacionado con esto, el otro día escuché en la radio al hijo de Andrés Rillón hablando acerca de un curso que está dictando orientado a las personas y a las familias que quieren mejorar sus habilidades financieras. Es un curso que dicta en donde enseña las técnicas para administrar un presupuesto y tratar de ahorrar en vez de gastar. Por lo que explicó en la radio, el curso me parece una herramienta fundamental para las personas o familias que deseen seriamente mejorar sus capacidades financieras y aprender a vivir con lo que se tiene sin endeudarse. El curso se dicta esporádicamente y para acceder al curso se debe enviar un mail a librededeuda.cl@gmail.com consultando los horarios, ubicaciones, etc.

Para una persona que esté realmente angustiada por estos temas, el mail ya debiera producir cierta esperanza de poder superar el problema.

domingo, 23 de octubre de 2011

La Olla Destapada

En los últimos meses, la crisis provocada por la estafa de La Polar ha remecido y demostrado varias de las estructuras económicas de Chile: las AFP´s, la bolsa, el sistema bancario y las tarjetas de crédito, las multitiendas y sus tarjetas de crédito, Dicom, etc.

En una economía en donde está todo relacionado e interconectado, es obvio que esto iba a producir efectos en diversos ámbitos del país.

  • Caída de las acciones de La Polar. Una de las “vedettes” de la bolsa de comercio, un referente del sector retail. En menos de un día perdió el 80% de su valor bursátil y, de la mano de esto, arrastró a varias acciones similares.
  • Pérdida en las Fondos de Pensiones. Como resultado de lo anterior y dada la proporción de inversión que realizan las AFP´s en estos instrumentos, todos los fondos se vieron afectados en alguna medida, perjudicando a aquellas personas cercanas a su jubilación.
  • Revisión del Sistema de Tarjetas y Comisiones. Para evitar repetir un problema similar, el SERNAC anunció la revisión del sistema de tarjetas y la próxima creación de mecanismos de regulación de estos instrumentos con, por ejemplo, limitaciones de la tasa máxima convencional aplicable, revisión de los cobros de mantención y otros cobros similares.
  • Revisión de los Contratos. Alineado con el punto anterior, surge la necesidad de revisar los contratos de las empresas con sus clientes y eliminar y/o corregir las cláusulas abusivas vinculadas al servicio prestado y los incumplimientos.

Respecto al tema de los contratos, después de la revisión realizada, las conclusiones son obvias: todos los incumplimientos por parte de los contratantes están estipulados con plazos, tasas, multas, etc., sin embargo, no hay casi indicaciones ni cláusulas que hagan mención a incumplimientos por parte de las empresas que proveen el servicio. Como resultado de esto, por ejemplo, hace unos días se modificó un aviso de la radio sobre la última promoción para contratar el servicio de TV Cable, Internet y Telefonía en una empresa determinada. La modificación ha sido la incorporación de una frase al final del aviso del tipo: “El servicio XXX de YYY Megas tiene una velocidad máxima de YYY Megas bajo condiciones ZZZ y en ubicaciones en donde lo permitan las condiciones técnicas”.

A pesar de que el aviso hace sentido y “resuelve” en parte el problema, permitiendo a las empresas anticiparse a la principal característica del servicio prestado:

¿Es necesario que se destape una olla de este tipo para que el sistema se de cuenta que se debe privilegiar y honrar la relación entre empresa y cliente en ambos sentidos?

¿Es necesario que los clientes permanentemente estén preocupados y revisando la publicidad, los contratos y las especificaciones de los servicios ofrecidos sólo para asegurarse que no están siendo víctimas de publicidad engañosa?

Otro ejemplo típico de esta relación asimétrica. es lo que ocurre en los estacionamientos en donde, típicamente, hay un letrero que desliga de cualquier responsabilidad al comercio de cualquier cosa que pueda sucederle a los autos ahí estacionados. Por suerte ya han habido fallos que regulan en cierta medida esta situación (ver NOTICIA en el SERNAC).

En el largo plazo y en la medida que las acciones tomadas por las autoridades y las instituciones sean correctas, este tipo de situaciones sólo debieran producir una corrección y un estadio superior en el futuro para el sistema como un todo.

lunes, 17 de octubre de 2011

Las Trampas del Inglés

En estos días, la caída de BlackBerry ha sido tema obligado. Con el mercado de los SmartPhones candente, cualquier error, se paga caro. BlackBerry siempre se había caracterizado por ofrecer una infraestructura estable y, más aún, segura para los ambientes corporativos gracias a la utilización de servidores propios para la transferencia y comunicación entre los dispositivos lo que, en los últimos días, fue precisamente su talón de aquiles. Llega en un mal momento este problema, además, por los cuestionamientos respecto a las funcionalidades y dificultad de uso de los dispositivos en contraste con el iPhone y los que operan con Android.

Pero más allá del problema, hay algo que llama profundamente la atención y que tiene que ver con la comunicación del error. En el siguiente link se puede apreciar la noticia en Yahoo! sobre la explicación del fallo de BlackBerry:

“BlackBerry dice que el fallo de un interruptor provocó la caída de servicios
- http://es.finance.yahoo.com

Al leer el titular, es imposible no reflexionar sobre la causa del problema… ¿Un interruptor? ¿Falla en un interruptor?

No parece creíble, obviamente, que la falla a nivel mundial del servicio de BlackBerry se debiera a la falla en un interruptor, como dice el titular. Lo que en realidad falló fue un “switch” de la red principal de BlackBerry y la traducción literal de la palabra “switch” se hizo como “Interruptor”, cuando lo correcto es traducirla como Conmutador. Un error demasiado grosero como para un titular de este tipo. Al leer el artículo, ese parece ser el único error, sin embargo, se menciona otro error más grave aún desde mi punto de vista, que corresponde a la falla del “interruptor” de respaldo. Cuando algo así falla, inmediatamente todo el castillo de naipes sobre los esquemas de contingencia y respaldo comienza a tambalear y se hace evidente la primera razón de falla de estos esquemas: habitualmente no hay como probar las contingencias.

El problema de la traducción, es más común de lo que parece y no es un tema fácil de resolver. Desde mi punto de vista, debiéramos olvidarnos de traducir los términos estrictamente técnicos de inglés a español. Las siguientes traducciones, por ejemplo, no debieran existir:

TERMINO

TRADUCCION LITERAL

TRADUCCION CORRECTA

Mouse

Ratón

 

Form

Forma

Formulario

Switch

Interruptor

Conmutador

Computer

Ordenador

Computador

CPU

UCP

Procesador

Router

Enrutador

 

Firewall

Cortafuegos

 

El problema de la traducción de Software y/o textos para múltiples lenguajes es un problema grande de resolver. Hay dos definiciones que aplican a este proceso: Internacionalización y Localización. La primera corresponde al proceso de diseño de un software para que pueda adaptarse a diferentes idiomas y regiones sin necesidad de modificar el código. La segunda obedece a la adaptación del software para una región específica. En cualquiera de los dos casos, comprende la habilitación de todos los recursos, elementos, imágenes, íconos, textos, etc., en todos los idiomas requeridos para la operación.

En lo personal me ha tocado participar de un proceso de localización de una solución para el mercado Brasileño y no fue una tarea fácil. Más allá de la tecnología utilizada, en el caso particular de Brasil, son especialmente cuidadosos de su lenguaje por lo que varias veces tuvimos que dar explicaciones por traducciones erróneas que, desde un punto de vista funcional no hacían ninguna diferencia, sin embargo, desde el punto de vista del lenguaje si. En cierta medida es comprensible: a mi me molestaría mucho tener un software que en las ventanas de diálogo me diera las siguientes opciones: Aceptar, Serrar permanentemente. En el trabao que realizamos para la localización del software no logramos encontrar una herramienta y/o framework que nos permitiera resolver el problema de manera eficiente. Al final, el proceso fue una mezcla de fuerza bruta y bibliotecas de funciones ad-hoc. Lo que si aprendí es que si se desea hacer un software globalizado, la localización debe ser establecida como el requerimiento no funcional No. 1. Cualquier intento por abordar esto después, lo hará muy complejo y, además, hay que tener claro que el real problema no es la tecnología. El real problema es el lenguaje y su uso, cosa que no se puede resolver fácilmente con un diccionario y/o un traductor automatizado. Se requiere ayuda de personas que hablen el idioma deseado.

Otro ejemplo más donde se produce este error. Hace poco se instaló Netflix en Chile. La página principal tiene dos idiomas disponibles: Inglés y Español. Las imágenes siguientes muestran la misma opción, de la página principal, en Inglés y en Español. ¿Puedes detectar el problema?

INGLES

ESPAÑOL

netflix.en

netflix

miércoles, 12 de octubre de 2011

Diseño y Tecnología

Probablemente la muerte de Steve Jobs era una situación esperada, pero no deseada por muchas personas. El éxito de Apple se le atribuye en gran medida a su genialidad y a un sin fin de atributos que, hoy por hoy, están siendo revisados una y otra vez para lograr descifrar y explicar su personalidad, sus obsesiones y el trabajo que realizó.

Es imposible no considerar su relevancia en la historia reciente de la computación y, últimamente, en el mundo del entretenimiento y del consumo masivo con productos como el iPod y el iPhone. Esto último es, desde mi punto de vista, lo más relevante de su trayectoria. En todos lados confirman que siempre fue un hombre obsesionado con el diseño. A pesar de sus inicios en Atari, estaba mucho más cerca del mundo del arte que del de la informática.

Uno de sus cursos preferidos fue el de caligrafía en el que aprendió sobre los tipos de letras Serif, Sans-Serif, etc. Eso fue diez años antes de construir el primer Macintosh y, según el discurso que dio en la Universidad de Stanford el año 2005, cuando lo estaban diseñando, incorporaron en él todo lo que había aprendido, construyendo así, el primer computador con una tipografía preciosa (beautiful typography). Según sus palabras, esto le permitió unir los puntos, haciendo la metáfora con la manera en que se dibujan los tipos de letras en los computadores modernos, de las cosas que había hecho en el pasado con su presente.

Este tema es especialmente relevante ya que en su reflexión, considera que no se pueden conectar los puntos hacia el futuro o, dicho de otra manera, no se puede asegurar que las cosas que se hagan hoy necesariamente produzcan un resultado más adelante. En definitiva, hay que abrir las puertas y confiar en el instinto, ya que en algún momento las acciones del pasado se conectarán y demostrarán que nada ha sido en vano. Totalmente contrario a esta visión, me parece muy típico de nuestra sociedad, que las personas quieran el premio antes de correr la carrera. 

Mi primer contacto con un computador Macintosh fue en el año 1986. Recuerdo claramente que lo primero que me llamó la atención fue que no tenía cables. Mi experiencia más cercana con los computadores era con el Atari 2600 y el Commodore 64 que se conectaban a la tele y a monitores especiales que, por lo tanto, requerían un sin fin de cables y conexiones para operar. Lo otro que me llamó la atención fue el mouse y la nueva manera de operar con las aplicaciones y programas por medio de ventanas, menús, etc. Hoy miro hacia atrás y, al igual que lo que sucedió con los otros productos de Apple, todos estaban perfectamente diseñados y, no contentos con eso, adelantados a su tiempo. Alineada con esta visión, la siguiente frase de Steve Jobs me parece que resume y refleja, según yo, su carrera:

"That's been one of my mantras -- focus and simplicity. Simple can be harder than complex: You have to work hard to get your thinking clean to make it simple. But it's worth it in the end because once you get there, you can move mountains."

-- BusinessWeek interview, Mayo de 1998

“Ese ha sido uno de mis mantras – foco y simplicidad. La simplicidad puede ser más difícil que lo complejo: Tienes que trabajar duro para lograr limpiar tus pensamientos y hacerlo simple. Pero, es válido al final porque, una vez que lo logras, puedes mover montañas.”

Yo estoy plenamente de acuerdo con eso. Habitualmente es difícil lograr hacer algo, pero, es aún más difícil hacerlo de manera simple. Por ejemplo, la diferencia que hay entre la opción de silencio de los teléfonos BlackBerry y el iPhone. En el primer caso, al apretar el botón de silencio, se activa un menú que permite elegir el perfil deseado (Silencio, Vibrar, Vibrar más Tono, etc.) y, además, ahí mismo se puede personalizar cada perfil permitiendo cambiar la música, el volumen, el número de rings, etc. En el caso del iPhone, la opción de silencio simplemente hace eso. El switch ubicado a un costado permite, precisamente, desactivar o activar el sonido, nada más. Tal vez la posibilidad de definir, modificar y/o eliminar los perfiles parezca algo atractivo, requerido, sin embargo, no me cabe la menor duda que en el 99,9% de las veces, esto se hace una vez y nunca más. Técnicamente es una funcionalidad importante pero, probablemente, su uso no amerite el esfuerzo para construirla y/o habilitarla como el equipo de diseño de RIM.

Ejemplos como estos hay muchos pero me parece que, la conclusión más importante, es que un buen diseño, intuitivo y fácil, no debe, necesariamente, generar prejuicios y/o subestimar a la tecnología subyacente. Steve Jobs se encargó, precisamente, de demostrar que el buen diseño y la tecnología pueden convivir.